Peelings médicos

Es un tratamiento indicado para mejorar el aspecto general de la piel. Consiste en la aplicación de uno o varios productos, que se aplican sobre la piel y que provocan una peladura o peeling cutáneo. La composición, concentración, combinación de productos, su modo de aplicación, y tiempo de contacto con la piel determinarán el resultado. Los más frecuentemente usados son el glicólico, láctico, azelaico, resorcina tricloracético, salicílico, fenol, kójico…

El producto usado, así como el tiempo, determinarán la profundidad del tratamiento (peeling superficial, medio o profundo). Lo más habitual es realizar peelings superficiales o medios, que no precisan anestesia general, y son ambulatorios.

Habitualmente se precisan varias sesiones (entre cuatro y ocho) más o menos espaciadas en el tiempo. Tanto antes como después del tratamiento debe aplicarse cosmética específica para preparar la piel y conseguir los mejores resultados.

Según el peeling y protocolo aplicado aparecerán rojeces y una descamación de la piel, que será más o menos intensa, que se recupera en unos pocos días.

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